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Quotes from Ana María Matute

Sabeis, muchachos? No creais que al morir recordareis hazañas, ni sucesos importantes que os hayan ocurrido. No creais que recordareis grandes aventuras, ni siquiera momentos felices que aún podais vivir. Solo cosas como ésta: una tarde así, unas copas de vino, esas rosas cubiertas de agua.
~ Ana María Matute
Fue a partir de entonces, cuando yo fui MALA. Para todos, no. Para Tata Maria, Isabel, Jerónimo y Fabián, sólo un poco rara.
~ Ana María Matute
Dije que sí, aunque sin convicción. Qué cobarde me sentí. Y poco tiempo después, cuántas cosas aprendí a decir y a silenciar, aunque no coincidieran con mis sentimientos. En aquellos momentos aún no habia salido de mi timida inocencia.
~ Ana María Matute
Entonces, mi padre y yo nos mirábamos en silencio. El silencio siempre fue la conversación más apasionada entre mi padre y yo.
~ Ana María Matute
Quizá la nostalgia sea un deseo; o el resplandor de un tiempo en el que creíamos ser felices.
~ Ana María Matute
Qué extranjera raza la de los adultos, la de los hombres y las mujeres. Qué extranjeros y absurdos, nosotros. Qué fuera del mundo y hasta del tiempo. Ya no eramos niños. De pronto ya no sabíamos lo que éramos.
~ Ana María Matute
Alicia en el mundo del espejo", pensé, más de una vez, contemplándome en él, desnuda y desolada con un gran deseo de atravesar su superficie, que parecía gelatinosa. Tristísima imagen aquella -la mía-, de ojos asustados, que era, tal vez, la imagen misma de la soledad.
~ Ana María Matute
Papá, es que yo quiero estar siempre en el cine, quiero vivir en el cine...
~ Ana María Matute
No me detendré jamás, mientras me quede vida —se decía, contemplando aquella vasta tierra despoblada y espantosamente solitaria—, hasta que ni un palmo de tierra quede oculta a mis ojos y hollada por mi pie.» «Sólo se sabía prisionero de aquel íntimo deseo, de aquel sueño, de aquella fiebre de la que nadie hacía partícipe. Pues esta sed era mayor que todas las sedes, y esta hambre, mayor que hambre alguna.
~ Ana María Matute
Los rumores, como los mitos, se parecen mucho a la niebla, que va extendiéndose de pueblo en pueblo y acaba medio borrando la realidad, aunque no su origen.
~ Ana María Matute
Eres bonita -dijo Raúl-. Más aún de lo que pueda parecer a primera vista. Tienes una belleza escondida, que sólo puede conocerse al cabo de un gran rato de verte, de hablarte.
~ Ana María Matute
I was a very solitary, introverted child who got punished by being sent to a dark room quite frequently. But you cannot imagine how much I enjoyed myself in that room, and how I would look forward to being punished, because it was there that I discovered the light of darkness.
~ Ana María Matute
Si te marchas, haré un muñeco de cera, con tu rostro, con tu cuerpo, y le clavaré alfileres negros, todas las noches, todas las noches. [...] Nunca vivirás en paz. Nunca vivirás en paz. Llenaré de alfileres tu corazón...
~ Ana María Matute
Qué se hizo de sus recuerdos, de sus secretos? No murió sólo su cuerpo. Un cortejo de luces y sombras, de sonidos, de deseos, de color, de luchas y de recompensas terminaba con él.
~ Ana María Matute
Se piensa a veces en la muerte. Tal vez se piensa siempre en la muerte y no se cree que pueda ser tan breve, tan simple, tan rotunda.
~ Ana María Matute
No me detendré jamás, mientras me quede vida —se decía, contemplando aquella vasta tierra despoblada y espantosamente solitaria—, hasta que ni un palmo de tierra quede oculta a mis ojos y hollada por mi pie.
~ Ana María Matute
Sólo se sabía prisionero de aquel íntimo deseo, de aquel sueño, de aquella fiebre de la que nadie hacía partícipe. Pues esta sed era mayor que todas las sedes, y esta hambre, mayor que hambre alguna.
~ Ana María Matute
Detente ahi, éste es mi mundo. Detente, ésta es la puerta privada de mi reino
~ Ana María Matute
Sarà vero che da bambini viviamo la vita tutt'intera, d'un sorso, per poi ripeterci stupidamente, ciecamente, senza alcun senso?
~ Ana María Matute
Poco después, llegó el día de la Primera Comunión. Fue un día muy agitado. Me vistieron de blanco, con un velo también blanco. Me habían dicho que tenía que pedir por todo el mundo, pero nadie me decía qué es lo que tenía que pedir para todo el mundo. Así que pedí para mí, y pedí un caballo vivo. Nunca me lo trajeron.
~ Ana María Matute
Querido, sabido es que la envidia y la maledicencia humana no tienen fin. Pues si bien la inteligencia tiene un limite, la tontería y la malicia no tienen fondo visible o alcanzable
~ Ana María Matute